Antiguos Alumnos: Miguel Ángel López

Posted on

Inauguramos esta sección de ANTIGUO ALUMNADO del instituto con la intervención que Miguel Ángel López Franco tuvo dirigida al alumnado de bachillerato:

PA280073

Mi nombre es Miguel Ángel y un día también fui estudiante del IES Asta Regia. Aunque no cursé en este instituto la educación secundaria, si que estudié aquí bachillerato. Concretamente, la modalidad de bachillerato por la que opté fue por la de “Ciencias e ingeniería”. Tras mi paso por Asta Regia (el cual recuerdo siempre con cariño) entré en la Universidad de Cádiz e ingresé en Ingeniería Técnica Industrial especializada en electricidad hasta terminarla no hace mucho. No obstante nunca he parado mi formación y, además, he estudiado un curso de “Experto en hidrógeno y pilas de combustible” por la Universidad Camilo José Cela (Madrid) y actualmente me encuentro formándome como “Proyectista de instalaciones solares”.

PA280060

Cuando la gente se entera de que estudié en Asta Regia siempre me preguntan con un poco de sorpresa y preocupación por cómo me fue ya que “aquella zona es muy conflictiva y allí hay de todo”. Lo cierto es que en mis dos años en Asta Regia jamás tuve ni un solo problema y siempre me sentí muy arropado por todo el profesorado y por mis compañeros. Quizá esa es la seña de identidad propia de Asta Regia, el profesorado. A mi parecer es una de las grandes joyas de este centro. El nivel de detalle y cuidado en sus clases siempre me sorprendió.

PA280064

Cuando los alumnos de bachillerato me preguntan por la universidad y me piden consejo ante sus dudas e inquietudes podría pasarme días hablándoles y comentándoles. Sin embargo hay una serie de aspectos que sí me gusta remarcarles especialmente y destacarles.

PA280070

El primero es que deben de aprender a superar el gran escalón del cambio que supone la universidad con respecto al bachillerato y, en caso de que caigan con el escalón, aprender a levantarse y seguir. La universidad tiene cosas a las que no están acostumbrados: clases de casi cien personas; profesores que te desconocen y no sienten interés por conocerte; exámenes cuatrimestrales que pueden engañar bajo una apariencia inofensiva; horarios rotativos que varían según la semana, y el hecho de tener que aprender a autogestionarse el tiempo y a ser totalmente autónomo.

En segundo lugar me gusta hablarles de que, aunque parezca mentira, eso que tanto nos repiten nuestros profesores de “en la universidad se debe estudiar todos los días” es cierto. Cuando uno llega a la universidad intenta seguir manteniendo en práctica los conceptos de estudio que hasta ahora le han funcionado (estudiar dos o tres días antes del examen), pero eso allí no sirve para nada y cuando te das cuenta es dramáticamente tarde. Mi primer año de carrera recuerdo que sólo aprobé dos asignaturas de doce que tenía. Fue un duro toque de atención, pero me sirvió para cambiar la mentalidad y con ello mi forma de trabajar y por tanto mis resultados. En los tres años siguientes a ese aprobé un total de 38 asignaturas.

PA280076

En tercer lugar (y a pesar de ello para mí es lo más importante de todo), la idea del inconformismo debe ser clave en nuestro camino. Me explico. Cada uno trabaja en función de sus capacidades y cada cual es consciente de hasta donde puede llegar. Una vez seamos conscientes de todo nuestro potencial es clave explotarlo en su totalidad al 100% con el fin de sacarle el máximo rendimiento a nuestras habilidades y poder llegar hasta donde nos propongamos sin dificultad. Es muy triste el hecho de saber que puedes dar mucho más y sin embargo conformarte con resultados mediocres simplemente porque “con eso me vale”. Es necesario desarrollarte y dar todo lo que se pueda dar, porque no hay peor sensación (por experiencia propia) que saber que te has quedado a las puertas de algo grande porque en su día fuiste un conformista y no diste todo lo que debías dar. Es infinitamente desagradable la sensación de que podrías estar en un sitio o viviendo una oportunidad mejor, pero por conformismo y autocomplacencia no lo hiciste. El conformismo conlleva a la mediocridad y a la autodestrucción. A veces es necesario incluso ponerse metas más allá de donde podamos llegar y soñar a lo grande, porque como decía Nicolás Maquiavelo en su obra El Príncipe: “Tenemos que ser como el arquero prudente, que siendo consciente de que su objetivo está demasiado lejos alza su arco más alto, no con la intención de que su flecha llegue tan alto, sino con la intención de alcanzar su objetivo real”.

Por último y antes de terminar con todo esto, me gustaría decirle a los alumnos que lean esto que, aunque nos encontremos en la situación en la que estamos inmersos últimamente, es necesario que no cunda el desánimo. Siempre hay posibilidades de seguir progresando, hay muchos cursos gratuitos y hoy en día contamos con una herramienta poderosísima como es Internet. Con Internet se nos abre un mundo completo de posibilidades de autoformación y aprendizaje. Cuando hagan cursos y se formen, que no piensen que están perdiendo el tiempo, porque todo lo que ganen les será de provecho más tarde o más temprano. Es muy importante no bajar los brazos y seguir continuando con la lucha a la que estamos condenados día a día en estos tiempos de crisis que corren para todos.

Deja un comentario